Al finalizar la etapa de bachillerato probé suerte en la Universidad y FP, inscribiéndome finalmente en el Grado en Pedagogía. Cuatro años después, en 2018, pude decir con orgullo: ¡Soy pedagoga!
Al finalizar la carrera hice el curso de Monitora de Actividades de Tiempo Libre Infantil y Juvenil del Principado de Asturias, el cual me abrió las puertas para empezar a trabajar en lo que me gustaba.
Tras unos meses trabajando, decidí que seguir formándome era una buena opción para especializarme en lo que me gustaba: la infancia, las personas en riesgo de exclusión social y la discapacidad. Por ello, en septiembre de 2019 empecé el Máster Universitario en Intervención e Investigación Socioeducativa.
He trabajado en distintos proyectos de ocio y tiempo libre, conciliación familiar, dando apoyo escolar y técnicas de estudio, así como en un piso tutelado con personas con discapacidad intelectual. Actualmente, trabajo en un proyecto de conciliación familiar, laboral y personal en un colegio. Como coordinadora, me gusta trabajar en equipo con mis compañeros/as, crear materiales educativos para las y los menores que acuden al proyecto, así como establecer una comunicación eficaz con las familias.
También he hecho durante dos años voluntariado en el Grupo de Infancia de Mar de Niebla, una de las experiencias con las que más he aprendido.
Después de tener muchas experiencias trabajando con menores de Educación Primaria, en 2021 decidí empezar la carrera de Magisterio. Actualmente, sigo en el grado y he empezado la mención en Educación Especial, una parte de la educación que, mucha gente descarta por ser complicada o porque no le guste, pero que a mí me parece de las opciones más bonitas que hay.